
Nuestros sentidos en busca del placer
Si leíste nuestra publicación sobre coitocentrismo, sabes que prometimos una sobre cómo poder alejarnos de este a través de estimular nuestro deseo sexual con todos los sentidos. Como te contamos cuando hablamos de zonas erógenas, la piel es el órgano sexual más extenso ya que tiene nervios por todos lados que responden a los distintos estímulos y le envían nuestra información a nuestro cerebro.
Asique nos pareció genial comenzar esta publicación con la ilustración de Plátano Melón sobre todas las zonas erógenas de nuestro cuerpo que están siempre listas para pasarla bomba.
Ahora sí, vamos con algunas propuestas sentido por sentido.
Empezando por la vista, la cual tenemos hiperdesarrollada y súper estimulada en la sociedad actual, donde miramos pantallas todos los días durante horas. Parece obvio, pero dado que la pornografía, el sexting y las nudes están a la orden del día – todos estímulos visuales -, ¿por qué no probar un encuentro sexual donde tengamos los ojos tapados? Podes hacerlo con alguna corbata, un buzo o alguna ropa en desuso o también con un hermoso antifaz que te permita engañar un poco a este sentido y activar los demás. Dejar descansar nuestros ojos un rato y concentrarnos en percibir con los demás sentidos puede ser re hot, generando que goteen sin parar. ´Pero también podes estimular la vista dejando juguetes o lencería sobre la cama para que tu compañere vea estás pensando. Hay muchísimas posibilidades.
Por otro lado, tenemos al olfato, que está conectado a las áreas cerebrales que almacenan nuestras emociones. Por eso, a veces sentimos en la calle el perfume de nuestre ex de hace años y nos acordamos nítidamente de esa persona.Lo que asociemos con cada olor pueden ser emociones lindas o desagradables. En este sentido, podemos estimularnos a través de velas o aceites con feromonas y también ambientar la escena con diferentes aromas de nuestro agrado.
En cuanto al gusto, no solo disfrutamos del mismo durante las comidas. Podemos disfrutar durante el sexo con geles saborizados, recorrer el cuerpo con frutas, chocolate o alimentos que te gusten – ojo en los genitales te lo pido por favor, especialmente la vulva. Podes recorrer el cuerpo de tu compañere sexual con la lengua o viceversa, todo depende de cuánto queramos imaginar.
Pero, ¿y con el oído cómo hacemos? Hoy la música nos acompaña constantemente y también nos puede ayudar a despertar el deseo sexual, ya sea para masturbarnos o estando acompañades. No hay canciones más sugerentes que otras, a cada une le pueden despertar cosas distintas la misma canción. Sin embargo, sí tenemos una playlist extensa en spotify creada a partir de sus sugerencias. Se llama “Gotegarche” a raíz del voto popular. De ahí – o de donde quieras -, podes elegir las canciones que más te exciten y armarte una playlist para la paja, otra para compartir con alguien más, otra para chapar intenso, lo que se te ocurra. Sin embargo, no es la música la única forma de estimular este sentido.
¿Cómo te sentís con el dirty talk? Hay tonos de voz o frases que nos pueden dejar goteando un buen rato. La comunicación sobre qué nos gusta y qué no, es fundamental y lo podemos hacer de manera erótica, indicando qué queremos hacer o que nos hagan. También podemos enviar audios picantes o llamarnos y contar con lujo de detalles lo que nos gustaría que pase con esa persona. Recordemos, todo siempre en un marco de consentimiento y consenso entre las personas involucradas. No se olviden del caladryl porque se re pica.
Y por último, volvamos a la piel y al sentido del tacto. Gracias a los receptores – las células encargadas de percibir estímulos – podemos reaccionar a los cambios de temperatura, los masajes, las cosquillas, la presión, vibraciones, las caricias. Para esto podemos usar plumeros, fustas, látigos, aceites o velas para masajes, vibradores, nuestras manos o boca, nipple clamps, entre otras cosas.
Animémonos a recorrer todo el cuerpo con distintas sensaciones, a probar y disfrutar de nuestra excitación sexual más allá de nuestra genitalidad – sin dejarlos de lado, por supuesto – pero recorriendo lo que más nos guste. Como Mónica Geller en esa icónica escena de Friends en la que gime “Seven! Seven! Seven!”, cada une puede pensar su propio recorrido de placer sexual.Y recuerden, los encuentros sexuales no tienen por qué terminar en el coito. Eso depende de si quieren o no hacerlo con sus compañeres, pero las posibilidades son muchas y no es “menos sexo” si no hay penetración.
